El pasado 12 de mayo de 2010 una sorprendente noticia, inicialmente salpicada por rumores de todo tipo, irrumpía en redacciones, Internet y redes sociales. Paco González, director y conductor del programa Carrusel deportivo de la Cadena Ser durante 18 años y una de las voces más respetadas del periodismo deportivo nacional, dejaba la emisora. El hecho de que el programa siguiera siendo líder absoluto de la radio deportiva de nuestro país (según los últimos datos publicados por el EGM en abril de 2010, Carrusel Deportivo es actualmente seguido por más de 1.978.000 oyentes los sábados y 2.284.000 los domingos) no añadía sino más protagonismo a la noticia.
A lo largo de todos estos días he ido comentando y siguiendo las novedades del caso con amigos y compañeros de profesión, pero no quería entrar a valorar las razones de una u otra parte. No creo que sea este el foro para hacerlo. Finalmente, la conversación con un amigo el pasado fin de semana (mientras callejeábamos por Ávila
) me animó a enfocar este post desde otro punto de vista. Y es que lo que sí me parece de gran interés para todos es el papel que han jugado las redes sociales en esta historia.
A las pocas horas de conocerse el posible despido se creó en Facebook un grupo de fans en apoyo de Paco González que a día de hoy ya reúne a más de 100.000 personas. También se ha abierto una página web bajo el dominio pacovuelveya.com, vinculada con un perfil en Twitter y una etiqueta para localizar más fácilmente los tweets de apoyo al periodista. Incluso los chats o videochats de algunos de los principales programas deportivos de televisión se veían monopolizados por mensajes y preguntas sobre la noticia.
Pero todo esto no aportaría nada realmente nuevo al fenómeno de los medios de comunicación social, si no fuera porque el propio protagonista de la historia, Paco González, eligió Facebook como “micrófono” para contarle al mundo lo que pensaba y dar su punto de vista sobre lo que estaba pasando. Hace unos años, habría tenido que iniciar un largo (y costoso) peregrinaje por diferentes medios y redacciones para tratar de defenderse de las acusaciones y compartir su opinión. Hoy eso ya no es necesario.
El periodista ya ha publicado varias cartas personales en su muro (o en el del grupo de fans) en Facebook (Carta 1 ; Carta 2 ; Carta 3) y ha comentado que a lo largo de las próximas semanas publicará otras tres para defenderse de las acusaciones y contar sus planes de futuro. Al poco de ser publicadas en Facebook, el contenido de las mismas ya era replicado por cientos de medios de comunicación, offline y online, demostrando que ya no es necesario buscar la ansiada nube de micrófonos y cámaras de televisión para conseguir protagonismo. Basta con escribir unas líneas desde casa y darle al botón de publicar.




Comentarios recientes